Un gesto más que importante
realizó recientemente
la empresa minera
brasilera Vale para
el proyecto mendocino Potasio
Río Colorado. La compañía que
hace más de 16 meses abandonó el
proyecto, retomó las tareas de
mantenimiento de la planta ante
la salida de Techint, empresa que
realizaba dicha labor.

Sin embargo, desde el Ejecutivo
mendocino adelantaron que el último
pago de regalías realizado
por la compañía y el retome de las
funciones de mantenimiento no
implica necesariamente la continuidad
del proyecto. Por otra
parte, la esperanza de una reunión
entre el gobernador Paco Pérez
y Eduardo Santana, el nuevo
CEO de la compañía Vale se esfumó
con el calor del verano mendocino.

La visita del ejecutivo brasilero
había sido ventilada por el
intendente de Malargüe, Juan
Agulles, uno de los dirigentes más
tocados por la ida de Vale. Desde el
Gobierno de Mendoza, sin embargo,
explicaron que Santana no
pudo viajar por problemas en las
conexiones de los vuelos y subrayaron
que no hay una nueva fecha
programada para el encuentro
entre el representante de la
minera y el gobernador.

Según explicaron off the record
fuentes del gobierno, la minera retornaría
siempre y cuando se maneje
un dólar a $8,50. Esto reduciría
los costos de la obra valuada
en 10 mil millones de dólares, uno
de los principales motivos que alejaron
a la empresa.

Quince meses atrás, la gran promesa
de Mendoza era un emprendimiento
minero -Potasio Río Colorado-,
situado casi en el límite
entre Mendoza y Neuquén. En ese
entonces se estaba en la etapa de
construcción de las instalaciones
de la obra, para en un lapso de un
año y medio comenzar con la explotación
minera propiamente dicha.

Pero entre la inflación, el
atraso cambiario y las especulaciones
de la propia Vale el proyecto
se murió. En el medio, el gobierno
perdió las elecciones y
cambió el equipo económico.

Actualmente, con dos años de gestión
para remontar, el gobierno
local busca reactivar su gestión y
la economía de la provincia. El 19
de diciembre último, medios de
comunicación de Mendoza dieron
a conocer un trascendido donde
se explicaba que la minera brasilera
y la administración de Paco
Pérez estaban arrimando posiciones.

Una pequeña llama de esperanza
renacía en un contexto
donde actualmente la compañía
se hace cargo del mantenimiento
y seguridad del predio y demás tareas
con 130 personas.

Sin embargo, al no llevarse a cabo
la ansiada reunión entre la máxima
autoridad provincial y el ejecutivo
de la compañía brasilera, el
tablero parece volver a acomodar
sus piezas como estaban antes,
con paralización e incertidumbre
de futuro. Por su parte, el ejecutivo
mendocino también salió a
aclarar que el adelanto de pago en
concepto de regalías realizado recientemente
por Vale “no implica
una continuidad del proyecto,
sino que esta información es parte
de un monitoreo que la Provincia
lleva adelante en forma continua
de la situación”. Por su parte, los
empresarios que integran la Cámara
Minera de Mendoza siguen
adelante con el juicio a la minera
por su abandono del proyecto de
características millonarias. Para
Carlos Ferrer, titular de la cámara,
la visita de Santana “fue un
amague” y constituye una visita
de rutina para revisar el estado y
el mantenimiento de los equipos
que la minera ha dejado en el yacimiento.
Se trata de insumos y
maquinaria que cuestan unos 3
millones de dólares, según indicó
el empresario, entre estructuras
metálicas, máquinas pesadas y tableros
de control.