José Filomeno Díaz es un calero de Los Berros y con sus 42 años representa la sangre joven en cuanto al sector calero artesanal. Filomeno comenzó a los 15 años como obrero picapedrero de una gran empresa calera, luego continuó en el trabajo de los hornos y a los 17 empezó como maquinista, tarea que desempeñó desde los ‘90 al 2004. En ese último año y junto a su hermano Jorge Díaz, iniciaron la construcción de un horno criollo. En ese lapso repartió su tiempo entre la construcción del horno y su trabajo en la calera. Luego en 2005 y con el horno construido a puro pulmón, se independizó. “Decidimos probar porque a veces lo que uno trabaja al día no alcanza para vivir, fue un desafío pero tenemos cultura de trabajo”, contó Filomeno. Actualmente Filomeno trabaja tres hornos familiares, uno de ellos se lo alquila a su hermano quien decidió dejar la actividad. Su mini empresa se llama “Calera Filo”, en honor a su padre Filomeno, un calero de antaño que falleció a los 92 años y uno de los constructores de hornos criollos a leña que aún se conservan en la zona. José es miembro de la Cooperativa Minera de Los Berros y tiene expectativas respecto al futuro embolsado de cal de la organización. “Participar de Pascua Lama será difícil porque la mayoría de los socios no han tenido continuidad ya que hubieron hornos parados, en cambio el embolsado de cal nos dará continuidad en el trabajo y estamos muy entusiasmados con eso”, concluyó Filomeno.
“El embolsado de cal nos dará continuidad de trabajo”

