Ya en la víspera de los comicios provinciales catamarqueños, el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, disparó munición gruesa contra la política del gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Pasada la cita electoral, el funcionario volvió a la carga y en diálogo con CUYO MINERO sentenció que hace falta gestiones políticas para reencauzar Agua Rica, un megaproyecto sólo comparable a Pascua Lama por monto de inversión.

-¿Qué pasa con Catamarca?

-Lamentablemente yo dije en el aniversario de la fundación de la localidad de Londres, en el 2007, que no era optimista respecto al futuro de la minería de Catamarca, por imperio de algunas circunstancias que nosotros estábamos analizando y viendo, como la performance en materia de perforaciones, el arraigo del circuito de inversión de las exploraciones, y obviamente mucho más difícil aún de analizar positivamente: la concreción de nuevas inversiones en el campo del desarrollo de nuevos sectores productivos. Lo que está pasando es la profundización de aquel análisis. En el marco de un profundo respeto por el gobierno de Catamarca, que además es el gobierno elegido por la gente.

Nosotros creemos que lamentablemente en lo que tiene que ver con la política minera, Catamarca ha dejado pasar los mejores años de la actividad minera en la historia institucional de Argentina. Y no ha podido concretar ningún proyecto nuevo. Un proyecto que está vivo y goza de buena salud en Catamarca se puso en marcha en 1997.

-Bajo La Alumbrera.

-Bajo La Alumbrera. Y nuestra gestión del 2002 y 2003 hacia acá, recuperó Yacimientos Mineros Aguas del Dionisio para beneficio de todo el oeste catamarqueño: una empresa que es minera interestadual, tomamos más gente, lo modernizamos, acabamos de repartir 50 millones de pesos para las universidades públicas nacionales. Un proyecto que estaba perdido por el imperio de las circunstancias de los ‘90.

-Bueno, pero está Agua Rica también, que ha obtenido su Declaración de Impacto Ambiental recientemente…

-A ver… hay dificultades con el proyecto Agua Rica. La verdad de las cosas es que el operador en principio está poniendo algunos condicionamientos para avanzar y profundizar el proyecto hacia la construcción, motivado por algunas cuestiones que tienen que ver con el circuito formal de autorizaciones y certificaciones que necesita el proyecto para ponerse en marcha. Bueno, estas son las cosas que muchas veces por ahí no se entienden bien. Si hay dos provincias que tienen igualdad de potencialidad de recursos (geológicos) está claro que la que avanza más es la que tiene mayor política activa.

-¿San Juan?

-San Juan por cierto que la tiene. Y ha tenido en la gestión de José Luis como gobernador, la decisión de impulsar a la minería junto a otras actividades como el eje de apalancamiento del desarrollo de nuestra provincia. El otro ejemplo es Santa Cruz, donde quedó inaugurado Manantial-Espejo. Hay un montón de provincias que han tenido decisión para esta cuestión. No ha sido así en algunas otras provincias y se refleja en la performance cuando se analiza lo estadístico.

-¿Hay responsabilidad sólo de los distritos provinciales o hay algún grado de responsabilidad del organismo minero nacional, al no haber uniformado el criterio en el mapa federal?

-Yo digo siempre que hay factores concurrentes para que los eventos ocurran como tales. Pero en este plano hay que repasar la carta magna que rige la forma en que se realiza minería en la Argentina. Los recursos naturales son absolutamente provinciales.

Pocas actividades hay más federales que la actividad minera. Son las provincias las que fijan las reglas en materia de concesión, de medio ambiente, de seguridad e higiene del trabajo.

Y desde Nación lo que hacemos es vertebrar políticas para que exista un plano lo más simétrico posible en el marco de la diversidad en que operan las 23 provincias. Nosotros creemos que algunas provincias del 2003 para acá han afirmado inversión y otras no.

Algunas han podido cortar cintas para inaugurar proyectos y otras no. Al mismo tiempo que algunas provincias han batido récord en materia prospectiva y exploratoria de inversión de riesgo, y otras no. Las normas que rigen para que un inversor venga a Argentina son exactamente las mismas para cualquiera de estas 23 circunscripciones. Si vamos a tener en el 2009 en marcha al mismo tiempo 14 proyectos de gran envergadura internacional, que es un escenario jamás conocido en la vida institucional de Argentina en los 200 años que vamos a cumplir el año próximo, está muy claro que es la falta de decisión distrital la que opera en consecuencia para que una cosa acontezca positivamente o no.

-¿Y en el plano de lo político le queda margen, como titular de Minería, para intentar convencer a los mandatarios provinciales de cambiar el timón?

-Lo hacemos permanentemente como parte de las políticas activas. En el caso que me preguntaba usted de un proyecto determinado en una provincia determinada (NdR: Agua Rica), esa no es definitivamente la conclusión sobre aquel proyecto ni sobre la voluntad de aquella provincia. Ahí es cuando aparece nuestra tarea para tratar de ver cómo se cambian los rumbos para profundizar a éxito, en este caso, los circuitos de inversión. Y en otros casos, los circuitos de decisión de los que tienen la posibilidad de administrar los recursos coyunturalmente en su provincia.