Según el periódico Financial Times, el portal de videos YouTube (propiedad de Google) estaría a punto de lanzar un servicio de videos de pago. Hace tiempo que venía barajándose la posibilidad de que el gigante de los videos comenzara a cobrar por algunos de los contenidos publicados en su portal, como parte de una estrategia que buscaría, entre otras cosas, incrementar sus ingresos. Tengamos en cuenta que, aunque no hay datos oficiales, el costo de mantenimiento de una red con miles de millones de videos reproducidos por día es altísimo.
Según el comunicado, la idea de la compañía pasa por poner a disposición de los usuarios unos 50 canales con contenido especializado y de alta calidad con un costo de suscripción que rondaría los 2 dólares mensuales. Al parecer esos ingresos no serían exclusivamente para YouTube, sino que se repartirían con los productores de contenidos propietarios de los canales. Ésta abre la puerta a que grandes compañías, discográficas, estudios de cine y televisión puedan crear sus canales con contenido pensado para este formato. De esta manera YouTube se convertiría en competidor directo de otros servicios como Hulu, o el mismo Netflix, que están demostrando que el negocio de los contenidos online es mucho más prometedor de lo que las compañías tradicionales han podido imaginarse.
El caso testigo
Netflix es, como otros, un servicio de video bajo demanda, de pago por suscripción. Ofrece películas y series, muchas de ellas de reciente producción y gran calidad con la ventaja de poder ser seleccionadas y reproducidas cuando y cuanto queramos. Netflix ha tenido una enorme aceptación, y muchos lo ven como la versión moderna de Blockbusters, la reconocida cadena de videoclubes. Hace poco se supo que durante el primer trimestre de este año, Netflix contaba con más de 29 millones de suscriptores en Estados Unidos, superando a HBO que cerró el año anterior con algo más de 28 millones. Sus 34 millones de suscriptores en todo el mundo le han reportado unos ingresos totales por 1.020 millones de dólares. Pero eso no es lo único que hace de este servicio un modelo al que muchos miran: House of Cards es una serie de doce capítulos financiada y producida por Netflix. Costó 100 millones de dólares y todos sus capítulos se publicaron a la vez, a diferencia de lo que ocurre en la televisión estándar. Cuenta con actores de la talla de Kevin Spacey y ha sido un éxito absoluto.
Qué ocurre en Argentina
Servicios como Netflix y otros ya están disponibles en nuestro país, sin embargo su difusión y aceptación por parte del público es escasa. Muchos usuarios estarían dispuestos a pagar por tener acceso a series y películas en de buena calidad por un precio muy razonable (7,99 dólares por mes) en lugar de esperar que se emita por un canal de televisión o, en el peor de los casos, descargarla de internet. Pero, ¿cuál es el problema? En Argentina los principales motivos por los que este tipo de servicios no se populariza son dos: el ancho de banda de las conexión tipo suelen ser demasiado bajos o de escasa calidad para permitir el visionado de películas de larga duración y con alta calidad (pantalla completa) con una fluidez aceptable. El segundo, y quizás más complejo, que el pago de ese servicio se realiza exclusivamente con tarjetas de crédito internacionales, y muchos potenciales consumidores no cuentan con ese recurso o son reacios a sus uso por temor a ser víctimas de un ciberataque.

