Cada vez son más las pulseras y relojes que pueden ofrecer mucho más que los dispositivos tradicionales, desde medir variables relacionadas con nuestra salud hasta ofrecer información obtenida directamente de internet. Las grandes compañías llevan mucho tiempo trabajando en este tema, y este año veremos relojes de LG y Motorola usando el nuevo sistema operativo de Google especialmente diseñado para esos gadgets: el Android Wear. La tecnología existe y está evolucionando para desembocar en dispositivos más discretos e integrados con nuestras actividades diarias, pero el tema de las baterías siempre ha sido un problema. Ahora parece que dicho problema puede estar en vías de encontrar una solución. Científicos del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur (KAIST por sus siglas en inglés) han descubierto una manera de aprovechar el calor del cuerpo humano para que sea capaz de generar energía, y así mantener la carga de estos gadgets. El proyecto del KAIST ya ha obtenido sus primeros resultados positivos. El generador está compuesto por tiras flexibles de 10 por 10 centímetros, para una pulsera "inteligente", que producirá alrededor de 40 mW de energía eléctrica basada en la diferencia de temperatura existente entre la piel humana y el aire circundante. El objetivo es que la batería de estos dispositivos, que hoy en día puede durar hasta 5 días en algunos casos, ya no necesite ser retirada para realizar recargas.
El calor corporal, fuente de energía para los vestibles
La tecnología vestible está de moda. Pero al igual que ocurre con los dispositivos móviles y portátiles, el problema de la capacidad de las baterías es una limitación permanente. La solución podría estar en aprovechar el calor corporal para generar energía.

