La vida de Julián Aguirre (22) cambió drásticamente cuando 9 meses atrás, en una rutina de gimnasio, una pesa de unos 100 kg le destruyó la tráquea. Desde ese momento nada fue fácil para el joven deportista que entre el estudio y el gimnasio focalizaba sus días.
Por la gravedad de sus lesiones, estuvo en coma inducido por varias semanas hasta que lograron estabilizarlo. Estuvo al borde de la muerte por un accidente que, por su experiencia puertas adentro del gimnasio, contó con una cuota enorme de mala suerte.
El accidente y su recuperación, puso en pausa su vida. Una vez que salió de la clínica, debió poner todas sus fuerzas en recuperarse. Lo operaron dos veces, debió aprender a hablar de nuevo, recomponer la movilidad de sus extremidades inferiores y superiores luego de tantos días internado con el cuerpo entumecido.
Su caso conmovió a la provincia y tuvo repercusión nacional por las características del accidente e, incluso, por ponerse en tela de juicio la seguridad dentro de los gimnasios.
Ahora, luego de tanto esfuerzo por recuperarse y retomar la normalidad y sus actividades, Julián pudo terminar la carrera y recibirse de Profesor de Educación Física.
Algunas de las imágenes se compartieron en redes sociales:

