Aquel mediodía del jueves 18 de agosto pasado, hace 42 días atrás, ese mismo equipo que hoy estará luchando contra Rusia por ser el mejor del mundo, fueron unos sanjuaninos más. La pretemporada que inició el seleccionado argentino de futsal que empezaba con ese cuadrangular entre Jáchal y el Cantoni junto a Concepción de Chile y Paraguay, hoy puede tener un final feliz. Lo presentía esa vez el técnico Darío Giustozzi quien en la conferencia de prensa previa al certamen, dejó ver que San Juan les traería suerte por todo lo bien que los habían tratado, por todo lo que habían podido sentir. No se equivocó. Es que en el estadio Papa Francisco en Jáchal primero y el Cantoni después cuando definieron contra Paraguay, le terminaron trayendo suerte a un equipo que con mucha experiencia, muchísima humildad y una enorme pasión, fue creyendo en hacer un Mundial aceptable, con pretensiones de estar entre los 5 primeros y hoy, está en las puertas de la gloria. Llegó el momento. La hora del arquero Matías Quevedo, que entró por la ventana por una lesión de último momento, y hoy no lo saca nadie. El momento soñado con la experiencia del símbolo de San Lorenzo, Damián Stazzone o la ilusión a los 35 años del lateral defensivo y capitán del equipo, Fernando Wilheim que la rompe en el Benfica de Portugal, o los sueños compartidos de los hermanos Alamiro y Constantino Vaporaki, nacidos en Ushuaia y hoy titulares en Boca Juniors. Son 14 nombres, repartidos entre los mejores clubes de Italia como Napoli, Pescara, Latina, Montesilvano y Parma, además de lo que le aporta la experiencia de jugar en Portugal como Benfica, mientras que del medio local, se anotan los aportes de clubes grandes como Boca, San Lorenzo, Kimberley de Mar del Plata, Barracas Central y Hebraica.
Los comanda un grande en serio como Darío Giustozzi. Un apasionado del futsal que se fue a Europa a jugar al futsal a los 19 años. Estuvo en ocho equipos italianos y en dos españoles. Con la Selección jugó tres mundiales (ganó una Copa América y formó parte del histórico cuarto puesto en China-Taipei 2004). Se retiró hace dos años y medio, y enseguida asumió como entrenador. Casualidad o no, esta selección que puede darle un título mundial a Argentina tras tres finales perdidas consecutivamente en fútbol 11, pasó por San Juan. Y como ellos dijeron, si hay vuelta olímpica, es obligación volver a San Juan.
