Agresión física entre alumnos, docentes o padres o violencia psicológica, dentro de los establecimientos o fuera de ellos. En todos los casos, se trata de violencia escolar y los recientes hechos que ganaron estado público pusieron la lupa sobre la situación, que no es nueva pero que sigue preocupando. De acuerdo a cifras del Ministerio de Educación hubo un crecimiento de hechos violentos en las escuelas porque en el último año ya hubo 20 casos denunciados. Este es un salto cuantitativo muy importante si se tiene en cuenta que de acuerdo a los registros que maneja el Gabinete Interdisciplinario de Educación, en 2010 hubo cinco hechos denunciados, es decir, que la cantidad se cuadruplicó.
Según indicó la psicóloga Adriana Illanes, integrante del Gabinete Interdisciplinario de Gestión Privada del Ministerio de Educación, el crecimiento no implica que hay más acontecimientos violentos que antes, sino que ahora son denunciados con más frecuencia. ‘Estamos en democracia y podemos opinar sobre cosas que antes estaban vedadas. Pero además ahora hay más información y la gente sabe que si hay un hostigamiento sistemático se trata de un caso de bullyng y que no está bien. Entonces va y denuncia’, expresó Illanes.
De acuerdo a una investigación del Conicet, la violencia escolar se trata de ‘situaciones, hechos o personas que expresan conductas consideradas como impertinencias, manifestaciones de burlas, lenguaje obsceno, violación marcada de los códigos de vestimenta, peleas serias entre personas o grupos, actos de vandalismo que impliquen destrucción o daño de elementos de la institución y robos’. Y para el Ministerio de Educación de la provincia, ya sea que los hechos de agresión se produjeran dentro de las aulas o a la vuelta de las escuelas, obliga a su intervención para tratarlos.
Por otro lado, Illanes aseguró que la violencia escolar es un fenómeno que no distingue niveles ni ámbitos, pues se da tanto en la gestión pública como privada. ‘Esto es una caja de resonancia de la sociedad. La violencia y la agresividad aparecen en chicos que tienen más o menos posibilidades que otros’, indicó.
De los 20 casos de violencia escolar denunciados este año en el Ministerio de Educación, casi la mitad ganaron estado público y uno, de hecho, incluso motivó la intervención de especialistas del área a nivel nacional. Se trató de la golpiza que recibió un alumno de 9 de Julio dentro del aula, cuyo ataque fue considerado ‘terrible’ por el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.
La semana pasada, en tanto, se conocieron dos hechos. Uno sucedió a la salida de la escuela 11 de Septiembre de Rawson, cuando una alumna fue golpeada hasta ser desmayada por dos estudiantes del mismo establecimiento, supuestamente porque la consideraban ‘chetita’, según denunció su mamá. Y otra mamá denunció que a su hijo de 12 años, un compañero de la escuela Laprida intentó ahorcarlo con una cadena y lo amenazó con un cutter.
Por otro lado, en julio pasado, la madre de una adolescente que asiste a la escuela Belgrano aseguró que una compañera de su hija la esperó a la salida, intentó agredirla y quiso arrojarla bajo un auto. Ese mismo mes, en la escuela Balcarce, la abuela de un alumno hizo pública la lesión que sufrió el niño por un supuesto intento de ahorcamiento en un recreo.
En junio trascendió el brutal ataque que sufrió una alumna de la escuela República de Chile por otros dos estudiantes, quienes la golpearon por la espalda. En abril, a su vez, un nene sufrió una golpiza de unos compañeros en la escuela Belgrano y ese mismo mes, una alumna caucetera fue atacada por dos chicas del mismo colegio a la salida del establecimiento.

