En primera instancia esta tecnología no utiliza cianuro sino que basa su proceso en el sistema de clorinación. El proceso es de circuito cerrado con reciclaje de reactivos y de agua, eliminando la necesidad de lagunas de decantación y los riesgos de colapso de contención. No genera afluentes líquidos o gaseosos y los residuos sólidos están desprovistos de azufre y metales base.