Después de más de dos meses con unos 1.000 operativos en parques, plazas y hasta supermercados de San Juan, más de 41.000 niños de entre de 13 meses y 4 años fueron vacunados contra el sarampión, rubéola, poliomielitis y paperas, en el contexto de la campaña nacional de refuerzo. Fabio Muñoz, jefe de Inmunizaciones, informó que en las campañas visitaron más de 40.000 casas y llegaron a vacunar al 88,8% del público objetivo. Con ese índice, San Juan quedó segunda en el ranking de vacunación provincia por provincia, incluida Ciudad de Buenos Aires, dijo el funcionario.

A domicilio. La inoculación también se practicó casa por casa, para garantizar una mayor llegada de la cobertura. En total, según las autoridades, fueron a más de 40.000 viviendas.

 

La campaña nacional comenzó el 1 de octubre y estaba previsto que terminara el 13 de noviembre, pero se extendió hasta el 11 de diciembre para poder alcanzar una mayor cobertura. Se encaró en el Vacunatorio Central y en todos los centros de salud de la provincia, en las unidades móviles de vacunación, en las escuelas de gestión estatal y privada, y casa por casa.

‘Tuvimos una buena respuesta pero nos quedaron 5.226 chicos sin ser vacunados. Pusimos todo el equipo a trabajar y hasta fuimos casa por casa, pero no alcanzamos el 100% y eso nos frustra un poco’, dijo Muñoz y comentó que los operativos fueron realizados hasta los días feriados y domingos, para tratar de llegar a la mayor cantidad de personas posible.

Juegos. Además de la vacunación y para atraer a los niños, hubo operativos con juegos, payasos y hasta regalos para los más pequeños.

 

A pesar de que el objetivo total no se cumplió, Muñoz dijo que la cantidad de chicos que recibieron este refuerzo es alta. Sobre todo, al tener en cuenta que San Juan quedó segunda en el ranking nacional. Este índice tiene en cuenta el porcentaje del público objetivo que recibió las dosis de la Triple Viral (contra sarampión, rubéola y paperas) y la IPV (Vacuna inactivada contra la poliomielitis). ‘Jujuy quedó en el primer puesto. Ellos llegaron a vacunar el 90.6% de los chicos y nosotros estuvimos muy cerca. Yo creo que lo que nos ayudó mucho a alcanzar un alto nivel de vacunación fue el trabajo en terreno que hicimos y los rastrillajes en los barrios’, dijo y recordó que hubo zonas sanitarias en las que los enfermeros o vacunadores recorrieron los barrios varias veces por semana y otras en las que hasta llevaron parlantes para invitar a los vecinos a que llevaran a vacunar a sus hijos.