Según datos oficiales, el año pasado, la producción de petróleo en Argentina registró una caída del 6 por ciento, mientras que la de gas natural bajó un 3,36 por ciento.

Sin embargo, Argentina tiene la llave para cambiar su suerte en Vaca Muerta, un gigantesco yacimiento de hidrocarburos no convencionales descubierto por YPF y que sitúan al país como el tercer poseedor de recursos no convencionales, después de EEUU y China. El yacimiento demandará multimillonarias inversiones para su desarrollo y se ha convertido en un imán para las más importantes empresas del sector que ya comenzaron sigilosas negociaciones con el Gobierno argentino para eventuales acuerdos de asociación para explotar Vaca Muerta.