Para las uvas finas, el pacto entre el trabajador y empleador es otro; no hay acuerdo oficial, como si ocurre con las uvas comunes. Es que en una jornada, un obrero puede alzarse unas 120 gamelas de las comunes pero no más de 40 o 50 de las finas.
Entonces, teniendo en cuenta el costo de venta de estas variedades y el menor rinde para el cosechador, se está pagando por estos días en orden a los 5 pesos la gamela, aunque desde SOEVA reconocieron que hubo casos puntuales donde se llegaron hasta los 7 pesos por tacho recogido.
