Ni siquiera el diluvio que ayer se desató a media mañana logró que los obreros abandonaran su trabajo. Y no sólo por el objetivo de cumplir con la entrega del mismo en tiempo y forma, sino por el entusiasmo y orgullo que sintieron al ver el resultado de dos años de ardua tarea: una senda que, en apariencia, se asemeja a una ruta. Es la Senda del Peregrino donde se delimitaron los carriles con líneas blancas y amarillas, y se colocaron carteles con diferentes señales de tránsito. Y que se inaugurará mañana a las 13:30 horas, frente al reloj que se construyó al final del camino, luego de que la Cabalgata de la Fe arribe al predio de la Difunta Correa.
Fue construida para que los miles de promesantes que concurren a la Difunta Correa para Semana Santa, tanto a pie como en bicicleta, puedan circular de manera segura. Y la seguridad no sólo está dada porque este camino corre separado y paralelamente a la Ruta 20 y la Ruta 141 que conducen hasta Vallecito. A lo largo de sus 29 kilómetros se suceden las señales de tránsito indicando curva pronunciada, camino sinuoso, badén, pendiente pronunciada, paso de tren sin barrera y cualquier otra característica del camino que requiere de atención. A esto se suman los carteles con señales de reglamentación que indican que por la senda está prohibido la circulación en vehículos de cuatro ruedas y en moto, y que su uso es exclusivo para peatones y ciclistas. Pero eso no es todo. En la Senda del Peregrino también se colocaron señales de información para que los usuarios sepan dónde pueden descansar, dejar su bicicleta o ubicarse para tomar fotos del paisaje.
A lo largo de los 29 kilómetros que tiene este camino se instalaron, además, carteles turísticos que describen la flora y fauna característica de Caucete. La información, en algunos casos con ilustración incluida, está escrita sobre placas de travertino donde se detalla el nombre popular y el científico de cada una de las plantas y animales que se describen.
Todas estas obras estaban incluidas en el proyecto original de la senda, como también los paradores con mesa, bancos y parrilleros que hay en el recorrido. Aunque a estos últimos se les agregó algunos detalles no contemplados. Los techaron y revistieron sus parrilleros con piedra rosa.

