La extradición de Ratko Mladic a La Haya allana el camino hacia la Unión Europea de Serbia, que ha tardado casi una década en demostrar su cooperación con la justicia internacional.

El país ex comunista, que fue durante dos décadas el centro de las violentas disputas étnicas y políticas de la antigua Yugoslavia, emprende así finalmente un camino que otras de sus repúblicas rivales, como Eslovenia y Croacia, ya han recorrido. Ahora, once años después de deshacerse del presidente autoritario Slobodan Milosevic, con Eslovenia ya como miembro de la UE desde 2004 y con Croacia a punto de entrar, posiblemente en 2013, Serbia parece lista para comenzar el proceso de adhesión. El primer paso será concederle el estatus de país candidato a la entrada en la Unión Europea, posiblemente antes de fin de año.