Lo que debía ser el momento más feliz de sus vidas, se convirtió drásticamente en una pesadilla. Johana Ramírez tiene 20 años y una recién nacida a la que pudo tener en brazos un puñado de horas. Es que luego del parto, la joven quedó internada en grave estado, con pronóstico muy desfavorable y desde la familia no dudan en señalar al servicio de Maternidad del Hospital Rawson como el principal responsable de la complicada situación. 

En diálogo con DIARIO DE CUYO, pareja de la muchacha, aseguró que hubo maltrato y negligencia por parte de quienes la atendieron.

"Ella empezó con dolores de parto el 17 de octubre. La llevé al hospital y tenía dos centímetros de dilatación y contracciones cada 10 minutos. Le pusieron una buscapina inyectable y me dijeron que la llevara a casa y que volviera cuando las contracciones fueran cada 7 minutos. A los dos días la llevé otra vez, repitieron el procedimiento y nos dijeron que regresáramos cuando las contracciones fueran cada 5 minutos. El jueves fuimos y nos mandaron otra vez a la casa diciendo que teníamos que ir de nuevo cuando fueran cada 3", relató Armando Baquel.

Finalmente, el día 26 de octubre, nueve días después del inicio de las contracciones, Johana queda internada. Sin embargo, el calvario prosiguió. "Mi mujer es bajita, mide 1.50 metros, es muy delgadita y la obligaron a tener un parto natural con una gorda que pesaba más de cuatro kilos. La tuvieron 16 horas en preparto, la partera le faltó el respeto, le gritó, la obligó a hacer flexiones con las piernas abiertas hacia abajo hasta que reventó en sangre", agregó el papá de la beba.

Según contó, la joven pasó parte del embarazo con anemia e hipertensión. "Yo hablé con la mujer que la estaba atendiendo y me faltó el respeto. Le pregunté si debía firmarle un papel para que le hicieran cesárea por lo que era estrecha y me dijo ‘no me digás lo que tengo que hacer, yo hago lo que quiero y sino vení y operala vos’", sostuvo Armando.  

Luego del nacimiento de Ambar, tanto la mamá como la beba recibieron el alta. Sin embargo, el papá de la recién nacida notó que algo no andaba bien y decidió trasladar nuevamente e su mujer al Hospital Rawson. "Entró y a la hora le dieron dos paros respiratorios, le hicieron RCP durante 50 minutos. Lograron salvarla y la dejaron en Terapia Intensiva". 

Del relato del hombre se desprende que luego de realizarle unos estudios, a Johana le encontraron "sangre y gasas en la panza, además de un corte en el hígado, por detrás de la columna". "Eso le provocó una hemorragia. Los médicos de terapia la operaron urgente. Después me llamaron a maternidad, donde me empezaron a interrogar para saber si se había caído o si alguien la había golpeado por el corte que tenía. Nos quieren echar la culpa a nosotros", señaló.

Actualmente, esta mamá primeriza pasa sus horas internada a la espera de un milagro. Es que según el hombre, los profesionales no descartan una muerte cerebral. 

"Si todavía no hice la denuncia es porque no sabemos nombres, no nos dicen quién fue la partera. En el libro de la beba no han puesto nombres, quién hizo el parto, sellos, nada. Vamos a hacer la denuncia, vamos a llevar esto hasta las últimas consecuencias", concluyó Armando con mucha indignación. 

Afortunadamente, la beba se encuentra en buen estado de salud. Se llama Ambar y actualmente está a cargo de una hermana de Johana, que fue mamá hace poco y que incluso la amamanta.