Ayer, las mujeres que participaron del maratón contra el cáncer de mama no esperaron la hora de la largada para ponerse en movimiento. Durante un hora antes de ese momento practicaron zumba para entrar en calor. Esto, además de generar adrenalina, les sirvió tanto para preparar los músculos para correr como para combatir el frío. Este evento, organizado en forma conjunta por la Municipalidad de Capital, el Banco San Juan y el Sanatorio Argentino, se realizó por las calles de la ciudad y con un récord de participantes. En esta edición participaron casi 5.000 personas de todas las edades cuando en años anteriores no superaron las 3.000.
Ni bien comenzó la música de fondo, las mujeres comenzaron a bailar. Pero el baile se desató cuando una profesora de zumba subió al escenario para guiarlas en la entrada en calor.
Al ritmo de cuarteto, música latina y bachata se movieron sin parar, aunque con el paso del tiempo los movimientos se volvieron más limitados. No fue por el cansancio, sino por la falta de espacio. Es que a medida que se acercó la hora de la largada, más atletas comenzaron a copar el lugar. Pero eso no frenó el entusiasmo. Algunas mujeres se animaron hasta de hacer un trencito.
Arrancó la prueba atlética, pero el baile no paró. Algunas mujeres que iban en grupo y con niños hicieron todo el recorrido escuchando música en sus celulares. Cada tanto pararon unos segundos para bailar con los chicos de modo que no se aburrieran por caminar un par de kilómetros.
Frente a la sede central del Banco San Juan se armó el lugar de la llegada. Allí las atletas, pese a sentir el cansancio, volvieron a retomar el baile para celebrar el haber podido completar la prueba. Algunas lo hicieron corriendo, otras trotando y la mayoría caminando, ya que el sentido de esta prueba no fue la competencia, sino dar gracias por haberse recuperado del cáncer o por no padecerlo, y para pedir por aquellas mujeres que están transitando por esta enfermedad que tiene cura si se detecta a tiempo.

