La arquidiócesis de Buenos Aires, vacante desde que Jorge Bergoglio fue elegido Papa, prepara una gran celebración en Plaza de Mayo para el inicio del ministerio del nuevo arzobispo de la ciudad y primado de la Argentina, monseñor Mario Poli, el próximo sábado 20 de abril.
La iglesia porteña prepara una misa concelebrada en Plaza de Mayo, en un escenario montado frente a la catedral metropolitana, de la que se invitó a participar masivamente a los fieles de la ciudad.
Para facilitar la concurrencia y por tratarse de un ‘acontecimiento eclesial de especial relevancia‘, se solicitó que se suspendan todas las actividades en parroquias, iglesias, capillas colegios, comunidades religiosas y movimientos laicales de la ciudad para concurrir a la plaza.
La celebración de ese día comenzará a las 16 en el interior de la catedral, donde Poli -junto a obispos, sacerdotes, diáconos y seminaristas- rezará ante el Santísimo Sacramento y luego se realizará una procesión hasta el frente de la catedral donde comenzará el rito.
Al inicio de la misa, se leerá la bula pontificia de su designación, tras la cual Poli ocupará la catedral arzobispal -trasladada de su lugar habitual hasta el escenario-, y recibirá el ‘gesto de fidelidad y comunión eclesial‘ en nombre de los sacerdotes, religiosas y laicos de la arquidiócesis.
También participarán abanderados de los colegios católicos, que se ubicarán frente al altar que se levantará sobre la avenida Rivadavia.
En tanto, ese mismo sábado al mediodía -de 12 a 12.10- se harán repicar las campanas de todas las iglesias de la ciudad saludando al arzobispo entrante elegido por Francisco.