El taller parece una juguetería con elementos de lo más diversos acomodados en distintos rincones. Los colores marrones y grises resaltan por todos lados y se puede ver objetos tan extraños como cucharones y palos de amasar más grandes que una persona hasta obras que dan miedo, como fusiles de punta larga y sables que parecen recién afilados. De cada uno de ellos hay decenas y todos fueron diseñados y confeccionados especialmente para “Raíces de libertad. Latinoamérica, la patria grande”, el espectáculo de cierre de la Fiesta del Sol.

Las 32 personas, entre quienes hay escenógrafos, artistas visuales y artistas plásticos, trabajan en dos turnos diarios de 6 horas cada uno. Al llegar, se sientan o paran en torno a los tablones e, intercambiando mates, cada uno inicia su tarea. Entre ellos, hay especialistas en tallado de telgopor y en pintura y otros que se encargan de cortar y pegar las piezas de madera. Con esos materiales van armando la mayoría de los objetos. Cada uno cumple con el paso que le corresponde y pasa la posta al siguiente. Así, desde que comenzaron a trabajar, el pasado 6 de enero, ya entregaron la primera carga de elementos que fueron embalados y están listos para hacer usados. Y ahora están creando lo que queda.

“En total son 70 los objetos que estamos recreando, pero de cada uno se hace muchas unidades. Todos fueron usados en distintos momentos de la historia. Los más antiguos datan de 1500 y también hay algunos actuales. Para diseñarlos tuvimos que investigar, porque, por ejemplo, hay épocas en las que aún no se usaba el hierro y todo era de piedra o madera”, comentó Lorena López, quien es coreógrafa y actriz y está a cargo de la utilería. Y agregó que “acá estamos creando todo, la utilería menor, que es la que manipularán los artistas, y la mayor, que estará fija. Lo que hacemos es tallado, revestimiento e imitación de texturas y materiales”.

De este modo, en el galpón en el que se desarrolla la tarea se puede ver desde chozas de distintas épocas y culturas, algunas con forma de pirámide realizadas con madera y telas y otras cuadradas y colocadas sobre ruedas para que puedan ser desplazadas. También hay morteros, telares, jaulas, macetas y cacharros de distintos tamaños, instrumentos musicales típicos de distintas regiones, armas y hasta ollas que fueron compradas y pintadas para que parezcan antiguas y con marcas de fuego.

“Estamos trabajando intensamente para terminar en los tiempos previstos. Luego nos trasladaremos al autódromo para realizar el montaje”, comentó López. De este modo, esperan que todo esté listo para el próximo 22, cuando el show se ponga en marcha.