El vicepresidente Julio Cobos volvió ayer a sufrir un nuevo traspié al demorarse más de dos horas su llegada a Mendoza porque nunca apareció el avión de la Fuerza Aérea reservado para que viaje a la Fiesta de la Vendimia. Los colaboradores del titular del Senado interpretaron el hecho como un intento desde el Gobierno Nacional por “evitar que se cruzara” con la Presidenta. Cobos tenía previsto partir hacia Mendoza a las 12 del mediodía, pero luego de una larga demora, le avisaron al equipo del vicepresidente que el avión no saldría y que, en su reemplazo, ponían a sus disposición “un avión turbo-hélice de seis plazas, sin baño”. Sin otra alternativa, el vice aceptó subirse a la aeronave que permaneció más de una hora parada en la pista sin despegar hacia Mendoza.
