A media mañana de ayer, la comunidad del Colegio Monseñor Pablo Cabrera, que está en pleno centro, se revolucionó cuando, para hacer una broma, arrojaron una bomba de gas lacrimógeno y produjo la descompostura de al menos una decena de alumnos. La ambulancia llegó al lugar para asistirlos. La más perjudicada resultó una alumna de 5to año que es asmática y tuvieron que llevarla al hospital. La chica ingresó a Urgencias donde le colocaron oxígeno y la medicaron. Al cierre de esta edición, sus papás esperaban que se estabilizara.

“Es una broma que terminó con mi sobrina en el hospital. Las autoridades escolares no pueden permitir que esto suceda y lo peor es que nadie nos avisó de lo ocurrido”, dijo Eduardo Guerra, tío de Candela Guerra que tiene 16 años y que ayer fue la más afectada por la broma que hizo uno de sus compañeros. 

El echo sucedió a media mañana, cuando arrojaron la bomba de gas lacrimógeno dentro de uno de los baños, donde justamente se encontraba Candela. Si bien fue la más perjudicada, no fue la única que sufrió las consecuencia del chiste de mal gusto, porque el gas se esparció por el patio que da a los últimos años de la escuela. Al menos una decenas de alumnos se descompusieron y permanecieron en el patio delantero hasta que llegó la ambulancia para atenderlos.

Según relataron directivos del establecimiento, al parecer, un alumno logró entrar a la escuela con el gas y lo tiró en uno de los baños que da a la galería que une las aulas de los últimos años.
Rápidamente, el gas se expandió y, como consecuencia, quienes circularon por la zona comenzaron a sentir ardor en sus ojos y descompostura. Algunas alumnas, incluso, sufrieron ataques de pánico, según contaron. Y también fueron asistidas.

Luego de esto, las autoridades pidieron asistencia médica y llegó una ambulancia que atendió a los chicos y como a simple vista no tenían dolencias mayores los enviaron a sus casas. En ese grupo se encontraba Candela, que volvió a su hogar en Santa Lucía y allí terminó de descomponerse. Tras sufrir una crisis de asma su tío la llevó al Hospital Rawson donde la asistieron en el sector de Urgencias. El hombre contó que inmediatamente le colocaron oxígeno y suero para que volviera a respirar normalmente, pero hasta el cierre de esta edición, la chica todavía estaba en el hospital. “En la escuela saben que es asmática. No entiendo por qué no le dieron especial cuidado y ni siquiera me avisaron. De casualidad mi hija llegó a casa y ahí fuimos al hospital”, dijo la mamá de Candela, quien agregó que una vez que su hija se recupere se comunicará con las autoridades del colegio para que le den explicaciones.

Desde la institución dijeron que no estaban al tanto de una situación puntual y que a los alumnos se los dejó ir porque, según el diagnóstico de los médicos que llegaron en la ambulancia, estaban en condiciones de movilizarse sin inconvenientes. A esto se sumó que aseguraron que ya pusieron al tanto al Ministerio de Educación por el incidente ocurrido. Mientras que investigarán quiénes estuvieron involucrados para ver qué sanciones se les aplica.