Antes de despedirse, Evo Morales, hizo pública la promesa que le hizo el gobernador José Luis Gioja, referida a la adquisición de una casa para los residentes bolivianos en San Juan. Dicha declaración, recibida con tronar de bombos y redoblantes, sirvió un poco para ir cerrando una jornada en la que Natalia Torres, presidente de la delegación San Juan, aprovechó para agradecer a la Argentina, “porque nos abrió sus brazos y nos permitió educarnos, educar a nuestros hijos y trabajar con libertad e igualdad de oportunidades”. Previo al discurso de la Sra. Torres, Evo Morales, el ministro Molina y las demás autoridades fueron “coronados” con flores y papel picado como signo de alegría. El presidente Morales tenía guardado entre siete llaves el secreto con el gobernador sanjuanino que ayer no pudo acompañarlo porque estuvo en la Casa de Gobierno, oficiando de anfitrión de la presidenta, Cristina Kirchner y de su marido, Néstor.
