El escándalo arrancó con las primeras luces de ayer. Los testigos del mismo fueron los vecinos de la zona que madrugaron para ir a trabajar y que ni bien salieron a la calle se toparon con una postal fuera de lo común: los pilares y papeleros del bulevar de calle Mendoza, entre José Dolores y Fermín Rodríguez, amanecieron empapelados con afiches en los que se escrachaba públicamente a una docente que da clases en un colegio privado que funciona en ese sector de Rawson. En los panfletos, que incluían el nombre y la foto de la maestra (M.E.V son sus iniciales), se la acusaba de ’quitar maridos’ y, aparentemente, la autora fue la madre de un exalumno de la maestra, según decían los afiches. Desde el colegio dijeron que también les sorprendió este escrache, pero que no intervendrán en el caso. En tanto que la docente involucrada no quiso hablar del tema, aunque una familiar suya dijo que estaba ’muy angustiada y triste por esta injusticia’.

‘Los carteles los deben haber pegado después de las 3 de la mañana y antes de las 6. A las 3 me fui a dormir y no había nada, y a las 6 me levanté para ir a trabajar y los vi. Estaban por todos lados. El motivo de esta pegatina que hizo una mujer despechada me dio risa’, dijo Ricardo Díaz.

Por su parte Alberto Corrales, gerente del colegio a la que asiste M.E.V y que se vio involucrado en el escrache (el nombre de la institución aparece en los afiches), dijo que también les sorprendió encontrarse con esta imagen cuando llegaron al trabajo. Agregó que es la primera vez que pasa algo así y que jamás el colegio tuvo problemas con esta docente. ’No vamos a intervenir en el caso porque se trata de algo privado y porque la agresión no está dirigida a la institución’, dijo el hombre.

Según dijo Marcelo Oro, otro vecino, cuando llegó la docente escrachada comenzó a sacar los afiches pegados a lo largo del bulevar inmediatamente y a toda velocidad, pero que como eran tantos tuvo que buscar ayuda de los porteros para completar esta tarea antes de que llegaran los alumnos.

Pese al mal momento, la maestra no se retiró del colegio y dio clase. Pero no quiso hacer declaraciones sobre el tema. Una familiar suya que prefirió no identificarse le dijo a este diario que la maestra estaba muy angustiada y triste por esta injusticia. ’M.E es una excelente persona y está muy angustiada, sobre todo por el daño que esto le puede ocasionar a sus hijos. Aún no sabe si denunciará a la responsable del escrache’, dijo la mujer.

Humberto Conti, abogado y miembro de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, dijo que la docente escrachada puede denunciar e iniciar una acción civil contra la agresora por ’daños a la imagen y a la moral’, una contravención que incluye un resarcimiento económico como pena.