El presidente de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), el chino Ching-kuo Wu, anunció ayer en el estadio de la Federación Argentina de Box la creación de un nuevo organismo, la Asociación Profesional de Boxeo. La nueva entidad se nutrirá de los pugilistas del sistema olímpico, pondrá en juego títulos nacionales, continentales, mundiales, y promete un funcionamiento más transparente. Es decir, un sistema clasificatorio en el que prevalezcan los resultados deportivos y no la influencia de los managers, o la rentabilidad de cada boxeador según el criterio de las cadenas televisivas.

Lo cierto es que de un tiempo a esta parte, como consecuencia de la división del profesionalismo en cuatro entidades (AMB, CMB, OMB y FIB), perdió credibilidad la valoración de los títulos ecuménicos y la misma disciplina quedó a merced del espectáculo, así como de los intereses particulares de cada grupo empresario.