“Yo fui uno de los 14 mineros de Río Turbio que se quedaron encerrados en 1994 y que gracias a Santa Bárbara pude salir sin tener ningún inconveniente”, dijo Jesús Carbajal quien ayer llegó a Mogna para agradecer la protección que siempre le pidió a la santa y que, según dijo, le permitió terminar su carrera como minero sin tener un solo rasguñón.

El sanjuanino, que lleva más de 20 años viviendo en Santa Cruz, llegó al momento de la misa con su traje de minero e incluso cargó con la linterna que utilizó en la mina. “Lo único que me pone feliz ahora, es que llegué hasta Mogna como le prometí a la santita y cumplí con la promesa que le hice hace muchos años atrás”, dijo Jesús, quien no quiso revelar cuál fue el deseo que le pidió a Santa Bárbara hace 20 años atrás.

Pero el minero no fue el único que llegó a agradecer, también hubo muchos otros promesantes que cumplieron la ofrenda prometida a la Santa Patrona de Mogna.

A María Laura y Alejandro Castro, les dijeron que Braian, el bebé que estaba en la panza, podía tener secuelas por la cesárea que debían hacer. En ese momento es en donde aparece José Luis Masman, el padrino de Braian, que a la luz de las malas noticias se comprometió, junto a los papás del bebé, a llevar al niño si todo salía bien a llevarlo hasta Mogna para las Fiestas Patronales. Así fue que, luego de que el niño naciera sin problemas y que su mamá María Laura tampoco tuviera problemas, toda la familia llegó a Mogna para cumplir con la promesa. A sus 5 meses, el bebé conoció la parroquia de Santa Bárbara junto a sus papás y su padrino que José Luis.