Media hora antes, como dicta la puntualidad del gaucho, Enrique Cabrera (72) y Azucena Flores (57) llegaron ayer a la puerta del CIC de Villa Krause montados en un sulky antiguo y saludando, y con una gran sonrisa devolvían las muestras de afecto de la gente que transitaba por la calle. No pudieron pasar inadvertidos, ya que ambos vestían ropas tradicionales. El hombre lució su traje gaucho oscuro y a rayas, mientras que la mujer se puso un vestido floreado con el cuello cerrado y lleno de adornos típicos. Estas postales fueron parte del primer casamiento gaucho que se realizó en los 3 años de historia que tiene la oficina del Registro Civil ubicada en el CIC de Villa Krause.

La pareja esperó ansiosa en la puerta del CIC la llegada de los testigos de su enlace matrimonial. Y mientras lo hacían, recibieron a todos sus invitados tomados de la mano. Es que Enrique y Azucena no se soltaron ni un instante y charlaron con todos sin despegarse uno del otro. De los invitados, una gran parte fue vestida de gaucho con botas, pañuelo y sombrero. Mientras que las mujeres lo hicieron con vestidos lisos ya que no quisieron opacar a la novia. Todo este grupo es compañero del ballet folclórico al que asisten los novios y que es parte de la agrupación gaucha Cruz del Sur. Mientras que otro grupo de invitados, todos familiares, llegaron vestidos elegantemente pero sin atuendos típicos.

La pareja se conoció mucho tiempo antes de que fueran novios, es que Enrique y Azucena eran compañeros de una fábrica de granadina y también pertenecían al ballet de la agrupación gaucha rawsina. Pero luego de que el hombre enviudara, nació la atracción entre ellos y decidieron ser novios. ‘A los dos años de novios, le propuse que viviéramos juntos y ella me dijo que sí‘, dijo Enrique.

La pareja además comparte su amor por lo tradicional y el baile. Tan es así, que desde hace más de dos décadas forman parte del ballet folclórico y desde que están juntos son pareja hasta en el baile. ‘Muchos años analizamos si queríamos casarnos. Pero de lo que estábamos seguros era que si lo hacíamos, era vestidos con ropas típicas como ahora y bailando una chacarera en vez del vals‘, contó Azucena, mientras invitaba a la gente a continuar la fiesta en la Unión Vecinal de la Villa San Damián.

La pareja decidió que el lunes próximo se irán de Luna de Miel a Chile. Pero lo llamativo es que al viaje lo harán en la moto de 250cc que Enrique utiliza todos los días. Y confesaron que no es la primera vez que se animan a irse lejos sobre dos ruedas.