* Estos pacientes se caracterizan por un estado continuo de hipervigilancia e hiperactividad del sistema nervioso, así como un estado de tensión motora constante. Guarda relación con situaciones crónicas de estrés.
Según la OMS, para decir que un paciente sufre un "trastorno de ansiedad generalizada", se deben tener los síntomas siguientes la mayor parte de los días durante 2-3 semanas consecutivas: Tensión muscular manifestada por dolor de cabeza, incapacidad de relajación, agitación y dificultades para conciliar el sueño; hiperactividad del sistema nervioso autónomo manifestada por sudoración, palpitaciones, molestias estomacales, dificultad en la respiración y sequedad de boca.
Aprensión, preocupaciones, y dificultad en la atención y concentración.
Trastorno por angustia
* Presentación de una o más crisis de angustia que han sido inesperadas, es decir, que no se han presentado inmediatamente antes o durante la exposición a una situación que casi siempre causa ansiedad, y no han sido desencadenadas por situaciones en las cuales el individuo ha sido el foco de atención de los demás.
Por lo menos la presencia de cuatro crisis durante un periodo de cuatro semanas, o bien una o más crisis seguidas de miedo persistente a presentar otro ataque por lo menos durante un mes.
Por lo menos cuatro de los siguientes síntomas durante alguna de las crisis: Falta de aliento o sensación de ahogo, mareo, sensación de inestabilidad o de pérdida de conocimiento, palpitaciones o aumento del ritmo cardiaco, temblores o sacudidas, sudoración, sofocación, náuseas o molestias abdominales, sensación de no reconocer el propio cuerpo, adormecimiento de manos, escalofríos, dolor en el pecho, miedo a morir, miedo a volverse loco o perder el control.
