Tras la polémica que surgió luego de la aparición de una carta escrita por José Rosales, el párroco de la Medalla Milagrosa del barrio Bancario, Capital, y en la que acusó a monseñor Alfonso Delgado de haberlo maltratado, ayer, el Arzobispado confirmó a través de un comunicado que Daniel Meneses es el nuevo vicario del templo y estará al frente de él. Se trata de un sacerdote de 40 años, muy activo, acostumbrado a trabajar con chicos jóvenes y con la Acción Católica.

Lo que se aclaró desde el Arzobispado es que Rosales sigue siendo el párroco de la Medalla Milagrosa y que los cambios realizados son atribuciones legítimas de monseñor Delgado. En la carta que escribió Rosales aclaró que “dejaría ese oficio porque no se sintió apoyado por Delgado”. Fuentes de la Curia aclararon que la designación de Meneses es anterior a que saliera a la luz la carta de la polémica. Y, mientras no vuelva al templo el padre Rosales, el vicario estará al frente de esa parroquia.

Además trascendió que el párroco de la polémica todavía no ratifica la autoría del escrito que es lo que busca el Arzobispado. Mientras tanto, el padre Meneses ya está a cargo de las actividades sacerdotales de la iglesia y Sergio Ramos es el representante legal del colegio parroquial.

Meneses era vicario de la parroquia Cristo Rey, de Caucete. Los feligreses de este templo destacaron de este sacerdote su pasión por el trabajo con los adolescentes y la cantidad de proyectos que generó en el lugar. Según contaron, es un sacerdote muy activo y carismático. Incluso, durante sus misas, el templo se llena de fieles que quieren escucharlo. Además de ser dirigente de la Acción Católica estuvo al frente de la Pastoral Juvenil. En el comunicado del Arzobispado también se confirmó al sacerdote Sergio Ramos como el representante legal del colegio parroquial y ya se encuentra en funciones.

La polémica explotó el lunes pasado cuando, en la pared de la parroquia apareció la carta escrita por Rosales en la que expresó su malestar por ser reemplazado en el cargo de representante legal del Colegio Medalla Milagrosa. También apuntó en el escrito contra monseñor Alfonso Delgado por “no haberlo defendido y tomar una decisión sin un juicio justo”. Además, atacó a los directivos del colegio por “realizar afirmaciones calumniosas e injuriosas”. Ante esto, desde el colegio negaron todo. Para finalizar, escribió que se retiraba de su oficio de párroco de ese templo. Desde entonces, no volvió a la parroquia ni a la escuela. Desde el Arzobispado dijeron que hasta ayer, el cura no había ratificado la autoría de esa carta, tal como se solicitó. Mientras que algunos vecinos dijeron que desde el viernes pasado no lo ven en la casa que habita a pocas cuadras del templo.

Fue ese viernes cuando el sacerdote dio su última misa y en la homilía le dijo a los fieles que desde el Arzobispado habían decidido reemplazarlo en sus funciones de representante legal del colegio. “A fin de año hubo una carta extorsiva y yo quise defenderme con las leyes de la Iglesia. Hoy me llamó el Obispo y me comunicó la decisión”, dijo el sacerdote durante la misa y agregó que “en una oportunidad yo devolví un cargo de vicedirectora, que no correspondía tener. Ella lo denunció. Me llamaron para pedirme explicación y ahora me retiraron del oficio. Pero, si me remueven de un cargo, me sacan del otro. Me han hecho mucho daño. Iniciaré acciones legales porque son injurias y calumnias. Lo quiero decir públicamente porque si no queda en papeles escondidos”. Luego de eso, leyó a los presentes la carta que escribió.