El malestar por no poder despedirse del secundario en un edificio nuevo reina entre los alumnos del último año de la EPET Nº7, en el barrio Aramburu, Rivadavia. La escuela fue inaugurada hace 7 meses pero todavía no la pueden habitar porque están construyendo un salón. Desde el Ministerio de Educación se informó que la obra base está lista pero no quieren que haya obreros trabajando en el mismo lugar que los alumnos. La empresa constructora (Salmax), aseguró que terminará la obra el 14 de diciembre, un día antes de la finalización del ciclo lectivo.

Este edificio se inauguró con bombos y platillos mediante una videoconferencia encabezada por el gobernador José Luis Gioja, el pasado 10 de marzo. En ese momento les dijeron a los alumnos que en poco tiempo la iban a ocupar. “Primero dijeron que en abril nos iban a pasar el nuevo edificio. Después nos comunicaron que en julio. Estamos en octubre y todavía no dicen nada. Queremos estudiar en la nueva escuela”, contó Sabrina Guzmán, una de las 273 alumnas del establecimiento de doble turno que funciona desde 1998 en un centro comercial que tuvieron que adaptar para que los chicos tomen clase.

“Tomamos la escuela, pero no hubo caso”, explicó Horacio Ávila, otro de los alumnos.

Los más interesados en estrenar las aulas son los alumnos del último año. Quieren terminar el secundario con bancos nuevos y sin los problemas de colapso cloacal de los baños que hoy están usando en el centro comercial. Además, en días de calor funcionan pocos ventiladores, según dijo la alumna Celina Amaya. Como se trata de una escuela técnica, los chicos contaron que necesitan espacios adecuados para el cursado de las materias.

Con las aulas listas desde diciembre pasado, en febrero se hizo una extensión en el contrato donde se incluyó dos obras complementarias: un salón de usos múltiples y un nexo de gas. Claudia Roldán, directora de Educación Secundaria Técnica y de Formación Profesional, dijo que “no quieren que los alumnos tengan clases mientras están trabajando los obreros en el lugar. Es por una cuestión de seguridad”.