Vive solo y cada noche, las 4 paredes de su pequeña casa son el refugio de tantos problemas. Julio Andrés Molina tiene 46 años, hace dos años le diagnosticaron leucemia y se quedó sin empleo. Es albañil, pero sólo puede trabajar como ayudante porque hace unas semanas le robaron todas sus herramientas. Ahora pide trabajo para poder comprarse una carretilla, una hormigonera y otros elementos. ‘No quiero que me regalen nada. Siempre me las ingenié trabajando y eso es lo que pido‘, dijo el hombre que hace changuitas para poder sobrevivir.
A principio de 2014, la vida de Julio dio un gran giro cuando le dijeron que estaba enfermo, que tenía leucemia. ‘Fue muy duro, yo vivía en pareja y ella me dejó porque no podía cuidarme‘, dijo el hombre y contó que ahí empezó la mala racha. Comenzó con el tratamiento, pero después de un tiempo decidió bajar los brazos. Pues no tenía empleo y sentía que tras cada sesión de quimioterapia quedaba más ‘inservible‘.
‘Dejé de hacer el tratamiento y trabajaba en lo que podía. En las noches no hacía más que pensar cosas malas‘, contó y dijo que desde hace unos meses está saliendo con otra mujer y ella le devolvió la alegría y las ganas de vivir. Es por eso, que comenzó a buscar trabajos más estables, aunque no se le abrieron muchas puertas. Además, empezó nuevamente el tratamiento para vencer la enfermedad.
‘Hay días que me siento débil, pero tengo ganas de salir adelante. Lo único feo es que no me contratan de ninguna empresa de construcción por mi enfermedad, por eso pido trabajos particulares‘, dijo.
Cuando ya parecía que su vida estaba encaminada porque empezó a tener algunas obras, le robaron sus herramientas de trabajo. Le sacaron una hormigonera, una carretilla y muchas herramientas más. ‘Sólo me quedó el carrito y un alargador‘, dijo y pidió colaboración para poder comprarse esas máquinas para así tener más trabajo.
En medio de la búsqueda desesperada, Julio pensó cómo pedir ayuda. Se le ocurrió hacerlo en la iglesia, pues él es muy creyente. Contó que todos los días va a rezar hasta la virgen que está en el ingreso de la parroquia de la Medalla Milagrosa, en el barrio Bancario. Y a ella le pidió una mano. ‘Un día me di cuenta que la gente le dejaba fotos y flores, entonces pensé que poner un cartel pidiendo empleo podía ser útil. Además, la virgen podía interceder para que mi vida se encamine‘, dijo.
Julio contó que escribió en un cartón: “Necesito trabajo, soy albañil y tengo leucemia (cáncer). Por eso ninguna empresa me ocupa. No tengo nada de nada. Si me puede ayudar podemos arreglar con trabajo. Ayúdame por favor, sólo quiero trabajar y salir adelante”.

