Se fundieron en un abrazo eterno y los que vieron la escena no pudieron evitar la emoción. ‘Sos igual a mi hija, tu mamá‘, dijo la mujer de 80 años, que después de 14 años de búsqueda incansable pudo ver nuevamente a su nieto, que ya tiene 17. Ella es de provincia de Buenos Aires y el viernes pasado se reencontró con su nieto en San Juan. El chico vive en San Martín con unos tíos paternos. El encuentro se dio luego de que personal del Ministerio de Desarrollo Humano, que estuvo en contacto con un equipo de la Nación, lograra dar con el paradero del joven.

La vida de María (pidió reserva de identidad) nunca fue fácil. Sin embargo, cuando las canas ya le tiñeron todo su cabello y hasta tiene dificultad para caminar, tuvo su revancha. Es que, la historia que parece salida de la ficción tuvo un final feliz, después de mucho tiempo de lucha.

En 1998 su hija se quedó embarazada y estaba sola. La mujer se hizo cargo de la joven durante el embarazo y posteriormente del niño, porque la madre del pequeño tenía una enfermedad que tiempo después la llevó a la muerte. Antes de que la mujer falleciera, el padre del bebé lo reconoció pero luego se fue.

María es una mujer de bajos recursos económicos y eso la llevó a trabajar hasta grande. Es más, cuando el chico desapareció estaba buscando alguien que cuidara al pequeño mientras ella trabajaba.

En el año 2000, la vida dolorosa que ya llevaba la mujer dio un tumbo. Su nieto, la razón de su vida, desapareció. Desde ese momento nunca bajó los brazos, ella no podía saber si a su nieto lo habían secuestrado o si al chico le había ocurrido algo. Comenzó con denuncias en la Policía. Golpeó puertas de distintos oficinas gubernamentales y recién en 2003 se enteró que su nieto había sido llevado por su padre. Pero nunca pudo dar con el niño. Y el sufrimiento aumentó, cuando al tiempo se enteró de que el padre de su nieto también había fallecido. Pensó que cada vez se le cerraban más puertas.

En 2005, la desesperada búsqueda la llevó hasta la oficina del entonces presidente Néstor Kirchner, quien hizo que interviniera en la búsqueda el Registro Nacional de Información de Personas Extraviadas, que fue quien tras muchos años de idas y vueltas consiguió un dato que daría un giro a la historia. Se enteraron de que el ahora adolescente estaba en San Juan.

‘En Buenos Aires los tiempos de la Justicia no son los mismos que acá en la provincia. Nosotros si tenemos una duda hablamos por celular con el Juez y listo. Es todo más fácil por lo que somos una provincia chica‘, dijo Vanesa Pringles, directora de Protección para Personas en Riesgo Social que tuvo a cargo la búsqueda en la provincia.

A fines del año pasado una llamada telefónica le devolvió la alegría a María. Su gran emoción fue saber que su nieto estaba vivo, ella temía lo peor por el final que tuvieron sus padres.

EL ENCUENTRO

El miércoles pasado María debía abordar el avión para viajar a San Juan a las 20, pero la ansiedad la llevó a que estuviera en Aeroparque antes de las 15. Con un bolso que cargó en sus brazos durante 14 años y que siempre llevaba cuando iba a golpear puertas, la mujer casi que no pudo contener la emoción, al pisar suelo sanjuanino. Es más, esa noche, que la pasó en una casa que le prestó Desarrollo Humano, no durmió. Es que al otro día en la mañana se iba a abrazar después de muchos años a su nietito, que le quitaba el sueño.

El encuentro fue más sorprendente de lo que se esperaba. Él no recordaba nada de su vida con su abuela, pero la sangre pudo más que cualquier cosa. La emoción los invadió a los dos a pesar de que eran casi dos desconocidos que se veían por primera vez.

Después de besos, abrazos y caricias que contagiaron ternura hasta en los más duros, ella abrió ese bolso en el que los recuerdos salieron para ser contados. Cientos de fotos ordenadas por fechas, sirvieron para que el joven conociera a su familia materna, a una hermana que vive en Buenos Aires y a su madre, de la que no tenía ni una imagen. Gracias a eso, pudo conocer su pasado y ver a su mamá embarazada, joven e igual que él.