Hace 24 años ya que Patricia Faur encontró en un grupo de autoayuda abierto y absolutamente gratuito el modo de ayudar a mujeres con dependencia afectiva. Lo llamó "Mujeres con relaciones conflictivas de pareja”, y desde entonces han pasado miles de personas, todas ellas mujeres, por este espacio de aprendizaje y recuperación.

"El grupo es una poderosa herramienta porque genera lazos de solidaridad, complicidad y contención. Es el complemento necesario para un tratamiento psicoterapéutico”, dice convencida.