El Estadio San Paolo, de Nápoles, segunda casa por entonces de Diego Maradona, recibió la tercera semifinal de Argentina en un Mundial, justo frente a los anfitriones italianos. El 3 de julio, ante 59.978 espectadores, la Selección que dirigía Carlos Bilardo dio uno de los golpes más importantes de la historia del fútbol argentino. El partido en los 90′ finalizó 1-1: Salvatore Schillaci abrió la cuenta para los tanos, y Claudio Caniggia, quien luego se perdería la final por acumular amarillas, igualó con un cabezazo. En el alargue no hubo emociones y llegaron los penales para que, como ante Yugoslavia en cuartos de final, emergiera como gran figura el arquero, Sergio Goycoechea. El cuidapalos tapó dos penales y así la Argentina se adjudicó la llave por 4-3. Luego, llegaría la caída 1-0 ante Alemania, que se tomó revancha de lo sucedido cuatro años atrás.
Desde este partido ante Italia pasaron 26 encuentros en mundiales y 8.771 días hasta que Argentina mañana vuelva a una Semifinal.