Nadie se anima a confirmarlo micrófono mediante, pero de esto se habla hace rato. Dicen que Gioja, al menos al día de hoy, tiene una decisión tomada: apoyar a Daniel Scioli en las pretensiones del exdeportista para convertirse en Presidente de la Nación. ¿Si es muy temprano para afirmarlo? Y, si algún periodista le pregunta a Gioja mañana sobre esto, el mandamás del PJ local lo va a negar, o tal vez diga que es una de las posibilidades, o que terminará allanándose a lo que diga Cristina Fernández. Antes del accidente, Gioja había dicho públicamente que la interna es la mejor forma de elegir candidatos en el peronismo. ¿Hay un candidato mejor que Scioli? No por ahora. ¿Jorge Capitanich? +Coqui+, el jefe de Gabinete de Cristina, está incinerándose a cada paso que da. ¿Sergio Urribarri? El gobernador de Entre Ríos, ganador en las últimas elecciones, cada vez está más complicado en su provincia y, dicen, ha bajado mucho en las encuestas. ¿Sergio Massa? Y, dependerá de lo que quiera hacer el hombre de Tigre, por ahora, se ve que está más afuera que adentro ¿Un kirchnerista puro? Diana Conti, la diputada ultra K, crítica hasta el insulto del Gobernador de Buenos Aires, dijo días atrás que el kirchnerismo va a tener que bancarse el candidato que sea, y muchos pensaron que hacía referencia a Scioli, otrora, blanco preferido de los dardos de la legisladora. Son indicios, conjeturas, negociaciones que se van tejiendo de cara a las elecciones. ¿Qué lugar tendrá Gioja en el armado de Scioli? Es probable que ni siquiera el Gobernador de San Juan tenga esa respuesta todavía. Y si la tiene, no la sabe ni su almohada, como a él le gusta decir. Falta poco para que se conozcan más detalles.
La película de Gioja:
¿Habrá algún sanjuanino que no se conmovió con la vuelta de José Luis Gioja a San Juan? La multitud que recibió al Gobernador el viernes en la tarde fue testimonial. No se sabe con certeza cuánta gente se volcó a las calles, porque es difícil de contabilizar. El jefe de la Policía, Abel Hernández, le dijo a este diario que calculaban unas 100.000 almas, aproximadamente. Pero es conocido que cuando el espacio cubierto por la multitud es tan amplio -10 kilómetros en este caso-, se hace imposible calcular con certeza. Y en cuanto a la emoción, quién no se conmueve con esta historia casi cinematográfica que está viviendo Gioja: joven militante, preso político, Diputado, Senador en el momento más complicado del país, Gobernador con las elecciones ganadas y la permanencia más altas que se recuerden, y todo eso sin contar esta +frutilla+ del postre: un accidente en helicóptero que lo tuvo al borde de la muerte. Si todo eso le hubiese pasado a otra persona, seguro mucha gente iba a recibir también a ese don nadie. En el caso del viernes, es evidente que la obra del mandatario empujó el número de asistentes hacia arriba. El último +…San Juan!+ que Gioja tiró en el discurso del viernes, fue el empujón final para aquéllos que hasta ese instante hacían fuerza para no derramar una lágrima. La historia en sí vende. Es más, si Facebook se aviva, la red social ganaría millones con el video del perfil de Gioja. La vida del Gobernador contagia empatía porque en sí misma es una novela de éxito seguro. Y a los sanjuaninos, pueblo que deja conmoverse todavía, el tema los atrapó. Quedará para su análisis interno y el de sus colaboradores más estrechos, si tremenda emoción es buena para la salud del mandatario. Y párrafo aparte merecen algunos funcionarios de segundas y terceras líneas del Gobierno provincial, a quienes se los vio empujando y codeando en el Hangar de Pocito y en Casa de Gobierno por lograr que el mandatario los vea. ¿Mala educación? ¿Obsecuencia? Un cruce de ambas características, parece.
La cruel política:
No se descubre América si se dice que Gioja y Scioli tienen una excelente relación. El bonaerense vino a San Juan dos veces para ver al Gobernador luego del accidente y lo vio una vez más en Capital Federal. Es el funcionario que más veces lo visitó, descontando a los sanjuaninos, por supuesto. Más allá de eso, el sábado 22 vendrá al cierre de la Fiesta del Sol, algo que ya hizo hace algunos años. Tienen afinidad política al considerarse ambos más peronistas que kirchneristas puros, aunque es algo que ninguno exhibe con orgullo, al menos por estos meses. Lo del apoyo al exmotonauta se lo dijo Gioja a al menos dos de sus colaboradores más estrechos, antes y después del accidente. Los receptores de esa idea asintieron, porque a ellos también les queda más cómodo Scioli que cualquier otro candidato K. No les dijo Gioja qué lugar ocupará él en el armado sciolista, porque es probable que ni el sanjuanino lo sepa. Pero les dejó claro que no pretende pelearse con Cristina ni con el kirchnerismo, porque no puede, pero también porque no quiere: el sanjuanino ha tejido buenas migas en el entorno K, no el más íntimo, pero sí entre los que ostentan pensar en el futuro. Gioja no sabe qué será de su vida más allá de este año, porque lo del accidente le movió la estructura que tenía armada. Cree que todavía puede ofrecer sus contactos con las distintas facciones del peronismo, como siempre las ha tenido. Y ser quién encabece la movida sciolista ante los gobernadores, ya que Scioli puede perder bastante frente a Massa con los intendentes de provincia de Buenos Aires de la mano del electo diputado. Lo único seguro hoy es que Scioli a Gioja le conviene, y el sanjuanino aprovechará esa posición. Cuando el bonaerense venga a la Fiesta del Sol, seguro hablarán de esto y mucho más, habrá que estar atentos.

