Ante la salida de Román Riquelme para este semestre, la cinta de capitán recaló en el experimentado defensor, Rolando Schiavi. El Flaco, con sus 39 años y luego de haber renovado por una temporada más, carga ahora con el rótulo de máximo referente de un plantel de jugadores importantes. Por eso el título de ayer sirvió para que el central demostrara cierta bronca por la final perdida en la Libertadores y la coronación que tampoco pudo ser en el Clausura pasado. “La verdad que fue el título que menos importancia le dio todo el mundo. Para nosotros es muy importante porque pasamos momentos muy duros. Ahora es tiempo de festejar lo que conseguimos. Teníamos que demostrar que estamos entre los mejores del país y lo conseguimos”, destacó Schiavi.
El zaguero resultó clave con su oficio en los últimos minutos del partido cuando no quedaba otra para Boca que aguantar los últimos ataques de Racing. El final del encuentro le devolvió una sonrisa al Flaco y a todo el mundo xeneize.
