San Juan, 6 de abril.- La habitación de Samira, la nena de 13 meses que desde que nació vive en el Hospital Rawson por la fibrosis hepática que padece, luce irreconocible. Es que gracias a la solidaridad de la gente su familia ya pintó las paredes, colocó los cerámicos e instaló un aire acondicionado.

Con los requisitos exigidos por los médicos sólo faltan algunos trámites administrativos para que la pequeña pueda volver a su casa del Barrio Rural I, en Santa Lucía. “La ayuda de la gente fue mucha, me regalaron una cuna, un moisés, pañales, leche y hasta dinero. No me va alcanzar la vida para agradecer lo que hicieron por mi hija”, contó la mamá de Samira, Belén Avella.

La remodelación de la habitación de la nena es vital ya que los médicos dejaron certificado en un documento que su vida correría riesgo de no tener las condiciones adecuadas.