Desde hace varios años, el Programa Nacional de Salud Escolar (Prosane) evalúa a los alumnos de primero y sexto grado de gran parte de las escuelas estatales. A partir del año que viene la planilla de Control Sanitario, que es la que hace el Prosane, tendrá el valor de Cartilla Sanitaria. De esta forma los papás de unos 13.000 chicos no gastarán en esos estudios que son un requisito para el ingreso a primer grado y a primer año del secundario. Esta validez se da tras un análisis realizado por el Comité de Expertos en Salud Integral de Niños y Niñas en Edad Escolar, dependiente del Prosane nacional.
Debora Tolotto, encargada del programa, dijo que hasta el año pasado 362 establecimientos educativos formaron parte del Prosane y que esperan que este año sean más. A la vez, explicó que en 2015 se evaluó a 12.367 chicos, es decir más del 50% de la matricula de niños que están en primero y sexto grado (desde Educación dijeron que en la Gestión estatal hay 12.520 niños, en primer grado y 11.183, en sexto). Este año esperan superar los 13.000 niños chequeados.
Tolotto dijo que a partir del año que viene los papás que inscriban a sus chicos en primer grado podrán firmar una autorización para que su hijo sea chequeado por los equipos del Prosane. Es decir que no deberá presentar la cartilla sanitaria, pues será revisado dentro del establecimiento. Mientras que los niños que ingresen a primer año de la secundaria deberán presentar el chequeo del año anterior, que se lo hicieron cuando cursan sexto grado. Deberán solicitar un troquel que está al pie de la planilla que llena el médico, donde se deja constancia sobre el estado de salud del niño. Si no hay derivaciones y el alumno se encuentra en plenitud psicofísica, la escuela debe considerar a este troquel como cartilla sanitaria y apto para el ingreso escolar. En caso de que el alumno sea derivado a algún especialista (puede ser odontólogo, oftalmólogo, vacunatorio u otras derivaciones), el papá deberá presentar las constancias de atenciones en el centro sanitario de referencia, para considerar apto al chico.
Este nuevo servicio servirá para que los chicos puedan ser controlados. Además será un gran ahorro para los papás, pues los sitios donde hacen estas cartillas cobran entre 130 y 300 pesos. ’Si bien se hacen a nivel público, muchos papás optan por pagar. Es que de hacerlos en algún hospital tienen que empezar con los estudios mucho antes del inicio de clases, pues se los van realizando paulatinamente’, dijo.
