A las casi 75 familias de Usno aún les cuesta entender que el queso de cabra o de vaca se puede vender a desconocidos. Tradicionalmente lo prepararon, en forma exclusiva, para consumo personal o para canjearlo por pan o verduras. De todos modos, aceptaron el desafío del cambio. Hoy también preparan estos productos con fines comerciales y a la vista de los turistas. Los vallistos de esta región integran La Ruta del Artesano, una nueva propuesta turística de Valle Fértil que busca incentivar el turismo en distritos que, hasta ahora, sólo fueron un lugar de paso para los visitantes. Por otro lado, los próximos 8 y 9 de enero, todos los artesanos de esos pagos tendrán su fiesta en Astica.
"Después de que visitan Ischigualasto, los turistas vienen hasta la dirección de Turismo preguntando ¿ahora qué hacemos?. Y hasta hace poco teníamos pocas alternativas para proponerles -dijo a DIARIO DE CUYO el director de Turismo de Valle Fértil, Gastón Carrizo-. Por eso creamos este nuevo circuito turístico, también como una vía de trabajo para la gente de los distritos más alejados".
Doña Tobares siempre madruga para comenzar a hilar la lana. A pesar del calor de estos últimos días, se instaló en la galería de su rancho en la localidad de Chucuma para tejer mantas y ruanas al telar, descansando sólo para hacer la comida. El arte del tejido lo heredó de su bisabuela y lucha para que esa tradición no se pierda. Por eso no sólo teje sino también explica los secretos de su tarea, tanto a los turistas como a las cuatro vecinas que decidieron seguir sus pasos.
Distinto es el caso de don Alfredo Villafañe, que es el único artesano de la familia, y el único en todo San Juan en hacer artesanías en chica, un arbusto que sólo crece en Baldes de Rosario, su tierra natal. A diferencia de doña Tobares, este paisano sólo dispone de un par de horas por la tarde y la noche para dedicarse a la artesanía, después de terminar la jornada laboral en el municipio de Valle Fértil y de haber alimentado a su pequeño ganado. De todos modos tiene cientos de llaveros, ceniceros, cucharas y mates que, desde la galería de su casa, esperan ser llevados como recuerdo del paso por el pueblo.
Arte y originalidad también combinan en San Agustín (donde el visitante encontrará artesanías realizadas en cactus) y Astica (donde la especialidad son los dulces y licores preparados con cidra, una fruta que crece únicamente en esa localidad). Ahora, si lo que también se busca es conocer un poco sobre la historia del departamento y de su gente, hay que visitar la casa de don Evaristo Elizondo, al pie del cerro en La Majadita. Mientras el hombre hace sus artesanías en algarrobo, relata historias, anécdotas y leyendas que recrean la cultura e idiosincrasia del pueblo de Valle Fértil.

