“Las expectativas de ser candidato pueden ser legítimas, pero me parece que no es oportuno. Hoy las energías hay que ponerlas en la capacidad de gestión, en gobernar. Es apresurado, no es necesario abrir un debate, queda mucho por hacer”.
“Las expectativas de ser candidato pueden ser legítimas, pero me parece que no es oportuno. Hoy las energías hay que ponerlas en la capacidad de gestión, en gobernar. Es apresurado, no es necesario abrir un debate, queda mucho por hacer”.