La fuerza que impulsó Abel Pintos en la segunda noche de espectáculos de la Fiesta Nacional del Sol desató una devoción imparable en los sanjuaninos durante un poco más de hora y media de show. El concierto dado por el bahiense tuvo momentos imborrables en la memoria de más de 35 mil espectadores que asistieron al campo abierto del Estadio Aldo Cantoni. El cantante, con su romanticismo y una química a flor de piel, quedó enamorado de sus fans (las cuales jugaban de local en mayoría, pero también hubo provenientes de otras ciudades del país) por el dialogo y feedback intermitente que se afianzó desde principio a fin del recital. La multitud de seguidoras respondió cada vez que Abel soltaba el micrófono para cantar los estribillos de sus canciones. No importó que la lluvia cayera o que el frío calara los huesos.

Las chicas no se escondieron al intenso frío que hubo en el predio, ni siquiera la llovizna resultó ser una molestia. Con camperones y con paraguas (sólo algunos precavidos los llevaron), gozaron plenamente cada gesto y palabra que emitía el ídolo sobre el escenario. Incluso varios hombres también cantaban a la par de Abel. Fue muestra de que el contagio musical tuvo un fuerte impacto emocional. “¡Te amo. Abel!”, “¡Venite conmigo!” o expresiones como “¡Sos la música hecho hombre!” y mensajes de similar tono se escuchaban entre miles de voces anónimas. Pero el grito más desenfrenado del público se hacía sentir desde las primeras filas, cercanas al escenario. La energía que vibraba le dio un golpe anímico positivo al cantante que en un momento quedó conmovido por la devolución tan apasionada de las fans.

El recital inició a las 0.30 en punto tal como estaba programado previamente y la apertura la dio con “Lo que soy”, seguido de “Flores en el río”, “Tanto amor”, “Aventura”, “De sólo vivir” y demás hits de su discografía. Después llegó la zamba “Sólo canto por vos” y el exitoso tema “La Llave”. En el clímax de la noche, Abel interpretó “No me olvides” subido a una silla. Entre las pausas, una niña se arrimó al artista para entregarle en la mano las cartas de las candidatas a Reina del Sol y otro pequeño saltó para saludarlo. También regaló “Bella flor”, “Revolución” y “Aquí te espero”, que fueron los broches de oro para el cierre de la fiesta. Y para despedirse, Pintos dio un pedido que habitualmente lo hace en cada recital suyo: “No a las drogas y no a la trata”.

El encuentro tuvo alto vuelo sentimental con una buena parte de su repertorio melódico, algunas versiones de temas folklóricos y otros ritmos más alegres. Pero predominó el canto de amor y paz que tiene acostumbrado ofrecer a sus más fieles seguidores. Además, el artista expresó en escena su gratitud por estar en la Fiesta del Sol: “Gracias por recibirnos de esta forma, es un placer enorme y un honor. Me honra de todo corazón ser parte de esta fiesta tan cara a los sentimientos de San Juan, me hace muy feliz de estar acá. Gracias por todos los que nos acompañan que soportan el frío”.