Claudio Riaño tuvo ayer su partido consagratorio, el que necesitaba en lo personal y el que anhelaba todo San Martín. Sus goles y labor fueron fundamentales para ganar y erigirse como la gran figura. Se puede considerar que al cordobés la chance de ser titular le llegó tarde, pero no la desaprovechó y tal cual ocurrió la fecha pasada, ayer volvió a facturar, pero esta vez fue por duplicado para ya sumar 6 en el torneo Final y pasar a ser el máximo artillero del equipo (superó por 1 a Osorio)

“Sabíamos que no teníamos margen de error, que teníamos que ganar y se dio”, dijo tras la finalización del partido el “Gringo”, que recordó que “con Lanús (la fecha pasada) manejamos la pelota y ahora repetimos, por eso nos llevamos los 3 puntos que mantienen la esperanza de quedarnos en Primera”.

El ex Talleres, por quien San Martín ya hizo uso de la opción para dejarlo en Concepción para la temporada que viene (el costo fue de 400.000 dólares), le agradeció a todos con sus gritos, que no fueron así nomás, ambos tuvieron una definición tan perfecta como el momento que pasa más allá que él mantiene su perfil bajo. “Es lindo hace un gol y otro, pero fue por el esfuerzo del equipo”, dijo al respecto.

Claudio marcó el camino del triunfo a los 12’ del primer tiempo con una definición para colgar de un cuadro por la manera en la que la terminó tras el doble cabezazo en el área de Andrés Alderete y Diego García, para que la pelota la tomara Riaño, dejar en ridículo al arquero Albil con “sombrerito” y definir con todo el arco a su merced.

Pero el atacante tuvo injerencia en el segundo porque él inicio la jugada. La recuperó levantó la cabeza y el resto lo hicieron entre Luna, García y la definición de Caprari

Y terminó cerrando el partido con otro pincelazo de calidad, como el que alguna vez tiró en su Córdoba natal cuando soñaba con llegar a Primera. Iban 20’ del complemento, aceleró su tranco, ganó en velocidad y picándola le hizo un “globito” a Albil para dejar en claro que la definición con categoría fue su especialidad.

Sus gritos fueron determinantes y para él llegaron justo en la previa del encuentro ante Belgrano, porque viniendo de un ex Talleres, el futuro cercano para Riaño es un partido especial y al que llegará entonado.