Llegó a la clínica a medianoche y hasta las 2 de la madrugada, el veterinario trabajó sobre el ala izquierda, que dejaba ver sus huesos sin músculos. La herida era tan grande como irreversible y por eso debieron amputarle la extremidad, para salvarle la vida. Se trata de un águila coronada, una especie en peligro de extinción, que fue usada como tiro al blanco, algo que preocupa a la autoridades pues es el segundo caso de un ave rapaz baleada en menos de un mes.

El animal fue hallado a la vera de una ruta en Sarmiento y el hombre que la rescató, Fernando Lucero, dio intervención a la Secretaría de Ambiente. Por un convenio del organismo con la veterinaria de Aldo Olivares Robledal, el águila coronada fue derivada a esa clínica. ‘Llegó con una miasis avanzada, es decir, con una infección agusanada. No tenía tejidos y sinceramente no sé cómo seguía con vida. La prioridad fue salvarle la vida y no quedó otra opción que amputarle el ala’, explicó el veterinario apodado Pirata.

De acuerdo al testimonio de la persona que rescató el ave en Sarmiento habían usado el animal como tiro al blanco. ‘Si bien la falta de tejido no permitió determinarlo con precisión, la teoría más firme es que efectivamente fue un balazo. De hecho, el martes tuve que amputarle el ala a un halcón rojo por lo mismo’, agregó el Pirata.

El águila coronada está considerada como la especie de rapaces más amenazada del país y su mayor depredador es el hombre. ‘Además de los que le disparan a cualquier animal porque se creen cazadores, hay una creencia en sitios alejados de que el águila coronada se roba animales de granja. Y eso no es cierto, este ave no come ni gallinas, sino más bien palomas, ratas o víboras’, detalló Olivares. El ave, en tanto, será enviada a una granja, en la que proyectan tratar de reproducir águilas coronadas en cautiverio, algo que no tiene precedentes en el país.

Este es el tercer águila coronada que rescatan en menos de 9 meses, aunque es la primera baleada. El año pasado auxiliaron una que estaba en una vereda del barrio Edilco y otra de un domicilio particular. Tras ser rehabilitadas en la veterinaria de Olivares, ambas fueron derivadas al Programa de Rescates de Aves Rapaces, de Buenos Aires, para completa el proceso.