Ángel Morales, el comerciante que se ha convertido en vocero de la protesta, hace un poco de historia: “El problema se remonta a 1999, cuando un grupo de vecinas elevaron el pedido al Concejo Deliberante. La inquietud no prosperó hasta 10 años después, debido a nuestra resistencia, con acciones y reclamos. A cada intendente le presentamos las notas correspondientes. Hasta que finalmente Conti (ex intendente), que creo que no leyó nuestros reclamos, cerró la calle”.
Los vecinos que quieren que la situación se modifique esgrimen diferentes argumentos. “La calle sarmiento es una vida de evacuación fundamental para una zona importante de la capital”, señaló Morales. “Esta esquina se convierte en un nudo complejo para el tránsito.
“Y con respecto a lo comercial, los negocios de la zona han sufrido un perjuicio importante, desde la merma notable de su movimiento, hasta el cierre llano y definitivo de otros, debido a la falta de tránsito, no solo de autos sino también de peatones, ya que ni siquiera esto es una peatonal”, apuntó.
Morales también habló de inseguridad e higiene: “Varios vecinos han sufrido situaciones violentas debido a que la falta de movimiento y las características propias favorecen acciones delictivas”, y agregó que “las cunetas están llenas de mugre, se arrojan bolsas, hay gente que lo usa como basurero”.
Los vecinos proponen una salida al conflicto. “Se pueden hacer dos rampas, a la entrada y a la salida del paseo, con mojones al costado, para que los coches puedan circular a no más de 10 kilómetros por hora. Hay quienes dicen que para solucionar esto habría que romper. Nosotros decimos que no. La solución es sencilla, barata”, dijo Morales.
Con respecto a las acciones que continuarán llevando adelante, expresó que “después de muchas presentaciones, estamos armando un nuevo expediente para presentar ante la municipalidad, pero consideramos fundamental que el tema trascienda en los medios. Ahí sabremos si tenemos o no el apoyo de la gente”.
