�Uno de los ranchos de elaboración y venta de empanadas estuvo conformado íntegramente por hermanos. Fue el de la Villa San Justo, en la que se unieron Sandra, Federico, Vanesa, Karina y Pedro Olmos. Desde el viernes pasado que estuvieron preparando el picadillo, la masa y amasando discos, para hornear más de 1.400 empanadas.