En esta actividad, se pueden resumir en:
– Sistema de localización GPS y DGPS.
– Captadores de rendimiento (sobre planta, suelo, malas hiervas y medio).
– Cartografías de contenido de elementos minerales.
– Fotos aéreas de satélites.
– Sistemas de información geográfica (SIG).
– Modelos de ayuda a la toma de decisiones.
– Material capaz de modular la dosis en continuo.
"Con estas herramientas -explica el especialista- seríamos capaces de hacer una AP adecuada. Los sistemas de localización o GPS permiten conocer la posición de un vehículo en la parcela, y esto se consigue con la utilización de un conjunto de satélites. Teniendo en cuenta las interferencias es necesario disponer, además de un receptor GPS, de una señal de corrección para obtener una precisión de medida compatible con los requerimientos agrícolas, y a eso se le llama DGPS o GPS diferencial". Agregó que los captadores de rendimiento asociados a un sistema de GPS permiten la realización de cartografías de rendimiento, que se utilizarán para el próximo diagrame de labores culturales. Otros captadores de adquisición de información son sistemas más o menos automatizados capaces de recoger y almacenar información sobre los distintos aspectos de la parcela (textura del suelo, contenido de humedad, contenido en materia orgánica y nutrientes), la planta y el clima. En cuanto a los sistemas de información geográfica (SIG), Rodríguez Plaza dijo que son paquetes informáticos que permiten tratar la información de diversas fuentes en su conjunto y establecer de forma ordenada la información relativa a un punto determinado. Para cada una de las operaciones culturales, existen diferentes modelos de ayuda basados en las características agronómicas de los cultivos y en los datos obtenidos con los captadores. Los materiales capaces de modular la dosis en continuo permiten, a partir de las cartografías establecidas, la modificación en continuo y en tiempo real de las características de trabajo de los equipos.
