Hace un año colocaron el riego automatizado en el Conector Sur para preservar la forestación y poder plantar árboles para que en un futuro puedan dar sombra. Pero, si bien el sistema funciona a la perfección, por el vandalismo no hay árbol que dure. Desde los municipios de Rawson y de Capital, que son los departamentos que atraviesa esta vía rápida, dijeron que la empresa que se encarga del mantenimiento del espacio verde, no da abasto colocando especies nuevas y que ya llevan plantadas más de 200 porque se robaron o rompieron las que pusieron en junio del 2015.

A lo largo de todo el Conector, que va desde General Paz, Capital, hasta calle Superiora, en Rawson, hay poco más de 250 tutores. De estos, 50 están solos y el resto tiene árboles que colocaron hace poco, por lo que se puede observar sólo una pequeña rama. Pablo Sales, al frente de Arbolado Público de la Municipalidad de la Capital, dijo que hace unas semanas citaron a la empresa encargada del mantenimiento para que explicaran qué sucedía con los árboles. Entonces se enteraron que se los roban o los rompen y que la empresa los tiene que reponer con frecuencia. A esto se suma la basura que suele estar desparramada en el espacio verde que separa los carriles. Desde Rawson confirmaron la misma situación.

‘Este es un lugar difícil de controlar. Sabemos que pasa la Policía frecuentemente, pero es un sector extenso y las viviendas están muy alejadas de la calle’, dijo Sales.

Mientras que los vecinos de la zona confirmaron esta situación. ‘En varias oportunidades detectamos a personas que se llevan o directamente rompen los arbolitos. Llamamos a la policía, pero generalmente no los atrapan. Como son arbolitos tan chicos, son fáciles de sacar o destruir’, contó Mariela Avila que vive en el sector de Rawson. Mientras que por su lado, Leopoldo Sánchez, otro vecino, pero de Capital, dijo que ‘la policía hace recorridos, pero no de noche. Es cuando este lugar se transforma en tierra de nadie. También rompen las plantas de las rotondas’.

Desde las comunas coincidieron en que es una situación difícil de frenar porque ni siquiera se puede enrejar el espacio verde, mucho menos colocar serenos porque se trata de una extensión de varios kilómetros. Dijeron que la empresa hace lo que corresponde y que sólo queda apelar a la conciencia de la gente para que no saque los árboles ni arroje basura en ese lugar.