Por tercera vez en cuatro años, Fundame anunció el lanzamiento de Trenzando Voluntades, la campaña que busca recolectar cabello para luego realizar pelucas destinadas a pacientes con cáncer. Fue tan exitosa en 2012 y 2014, que ya entregaron más de 200 pelucas. Y las últimas 23 ahora llegaron de Estados Unidos, pues encontraron una empresa que les realiza el trabajo con una calidad superior. La nueva campaña se extenderá hasta agosto, cuando realicen un cierre con cortes de pelo realizados por un grupo de estilistas y durante varias horas. La idea es que al evento puedan hacerlo en los salones de la sede que Fundame está ampliando.
Trenzando Voluntades nació en 2012 por una iniciativa de Olga de Manzano, autora del programa Nutrición en Vivo, junto a Fundame, la institución que ayuda a chicos en tratamiento oncológico. Las pelucas son clave para afrontar la caída del pelo por la quimioterapia, pero como son muy costosas (las de buena calidad cuestan unos $15.000) es que las pacientes no pueden afrontar ese costo. Justamente, la campaña ya permitió crear un banco de pelucas que prestan sin costo alguno.
Es que con la campaña, Fundame puede abastecer de cabello natural a empresas especializadas en fabricar pelucas, que retribuyen entregando productos terminados (no hay dinero de por medio, ya que las firmas se dejan un porcentaje en peso del pelo entregado).
Para donarle cabello a Fundame, las trenzas deben medir más de 30 centímetros y deben estar secas y limpias. No es un impedimento que el pelo esté teñido o cortado en capas, explicaron. A su vez, las trenzas deben entregarse con elastiquín en ambas puntas y dentro de una bola de plástico. Se reciben en la Casa Fundame, en Sarmiento 1437 Este, los lunes, miércoles y viernes de 16 a 20; y en la casita del Hospital Rawson, de lunes a viernes de 8 a 12,30.

