Conocido como el padre Pepe o el cura villero, José María Di Paola, fue ayer uno de los disertantes que más convocó en el Congreso. Durante la mañana estuvo junto a varios especialistas en una charla sobre prevención y asistencia, mientras que en la tarde formó parte de un panel que habló sobre el papel de la religión. En este marco, el sacerdote dijo que San Juan lo recibió muy bien y que sorprendió por la cantidad de gente que asistió. ‘La gente hizo filas de 3 cuadras para hablar de adicciones. Por eso, me parece que San Juan tiene mucho que decirles al resto del país’, dijo y recomendó a la sociedad que se comprometa y ayude a los grupos vulnerables.