El seleccionado argentino realizó ayer su último entrenamiento con vistas al partido ante Alemania, en una práctica en la que hubo penales, mucha motivación de Diego Maradona para con sus dirigidos y en la que se ensayaron muchas jugadas con pelota parada.

Maradona sacó el “inflador anímico” a la cancha, como hace casi siempre, y como ocurrió antes del partido con México, el equipo argentino ensayó penales y patearon todos, hasta los arqueros, pensando en la definición ante un posible empate.

Si bien en estos días pudo verse a todo el plantel argentino muy tranquilo, la procesión en los jugadores y cuerpo técnico va por dentro, porque saben que hoy tienen su primer partido grande y complicado de la Copa del Mundo.