Son veteranos, amigos y comparten su pasión por el ciclismo, pero también sus ganas de hacer algo por la comunidad de Las Casuarinas, 25 de Mayo. Además de suministrar el agua potable a unos 728 socios, decidieron hace poco más de un año fundar una agrupación de ciclismo con la que organizan competencias en el departamento o simplemente salen a pedalear los fines de semana. Es que según dijeron, entienden que la actividad física es una buena alternativa para sacar a los chicos de la calle y sentirse mejor físicamente. "No es la competencia, es renovar energías", dijeron sin dudar.
Este grupo de 16 hombres encontró en el ciclismo un nuevo incentivo para su vida después de pasar por complicaciones de salud como ataques cardíacos, operaciones y hasta uno de ellos perdió parte de la movilidad de uno de sus brazos por una descarga eléctrica. "Para nosotros es una terapia, nos desenchufamos de los problemas y el estrés, volvemos nuevos", contó Andrés Baigorria, presidente de la Vecinal y segunda autoridad del grupo de ciclismo.
Además de organizar competencias, en las que sólo dos miembros participan como corredores y los demás hacen de banderilleros, organizadores y comisarios de carrera, el grupo participó del Bici Tour en San Luis y consiguieron una buena posición. Sin embargo, la satisfacción personal no es el único motor de este grupo de veteranos que se reúne semanalmente. "Hacemos competencias con categorías infantiles y libres, porque queremos contagiar esto que sentimos. En esta actividad no hay agresión ni malos tratos, nuestra idea es organizar cosas sanas para los chicos de la zona y se involucren en esta pasión que es el ciclismo. Hay mucha gente que está empezando a involucrarse porque les gusta lo que estamos haciendo", afirmó Luis María Quiroga, secretario del club. Ahora, el desafío de la institución es comenzar a incorporar mujeres al grupo. "La gente acá es más conservadora, las mujeres nos ayudan mucho, pero no andan con nosotros. Nuestra intención es tener un grupo de mujeres", contó el presidente.
Estos venticiqueños prometen seguir trabajando con el objetivo de que los más chicos continúen transmitiendo el amor por el ciclismo que ellos recibieron de sus padres.

