La suavidad, la prestancia y la elegancia para moverse no sólo depende de la buena estirpe del animal. Del chalán (o jinete) depende exaltar las virtudes del caballo y hasta disimular los defectos. Entonces, si se logra esa perfecta simbiosis entre hombre y animal, hay más probabilidades de llegar a obtener una cucarda (especie de escarapela que se entrega a los ganadores). Esto es lo que quedó expuesto ayer, cuando se llevó a cabo la primera jornada del XXVII Concurso de Caballos Peruanos de Paso, que se realizó en La Cañada, Albardón. La actividad continuará hoy durante todo el día, con entrada gratuita.
“Me entiendo con el animal cuando logro buen aire, es decir, buen ritmo. Cuando recién conozco al caballo, lo empiezo a probar para ver si funcionaremos. Esto no siempre se da. El animal te acepta o no. En este sentido, no hay reglas ni mandamientos. Es como con los seres humanos”, dijo Esteban Sosa, un tucumano de 23 años que monta desde que empezó a caminar y que ya participó en varios concursos. Esteban es chalán (así se llaman los jinetes de caballos peruanos), desde hace unos 3 años, cuando se reunió con sus amigos y comenzaron a ofrecerse a los criadores. Pero no sólo se trata de montar bien. El trabajo comienza mucho antes del concurso y eso se notó ayer cuando unos 115 caballos peruanos que llegaron desde distintos puntos del país, como Córdoba, Tucumán, Catamarca, Salta e incluso participaron los sanjuaninos, estaban distribuidos en los dos predios de la Finca Doña Antonia, lugar en que se realiza el encuentro.
Según contó Esteban, los momentos previos a la competencia son estresantes. Pero él respira profundo, se pone sus mejores pilchas y se sube al animal intentando no transmitir su nerviosismo. “Cuando entro al predio, sólo me importa encontrar el ritmo exacto. No se trata de ir rápido. Se trata de que el animal encuentre un andar bello, pero que a la vez demuestre fortaleza”, dijo el tucumano.
Este concurso es organizado por la Asociación Argentina de Criadores de Caballos Peruanos de Paso y llega gente especializada de Perú.
El atuendo también es importante a la hora de competir. Por eso ayer ponchos típicos de varias provincias que lucieron los chalanes, pintaron el predio. Desde los rojos salteños hasta los color guanaco de San Juan, hicieron más vistoso el encuentro. “Es como ir a una fiesta de gala. Nos ponemos lo mejor. Los accesorios del caballo también son escogidos cuidadosamente. Incluso usamos productos especiales para peinar las crines y la cola del animal”, contó Sosa.
Este encuentro, organizado por la regional San Juan de la Asociación de Criadores de Caballos Peruanos de Paso, tiene cada vez más prestigio dentro de las competencias nacionales. Las categorías que están evaluando son Macho y Hembra, de silla y al cabresto, en ambos casos y están divididos según la edad de los animales. También está la categoría Capón, burros y mulares.
Como todos los años, quienes evalúan a los concursantes son de Perú, cuna de esta raza de animales. Este año, Roque Benavides Ganoza es el juez que llegó desde ese país.
La jornada de hoy comenzará a las 9 con la selección de Machos en silla. Cerca del mediodía habrá una prueba de menores y a las 13 harán un intervalo para almorzar. La actividad se reanudará a las 14,30 eligiendo al campeón Joven al Cabresto, luego llegará el turno de los jóvenes Silla Capón, Silla Hembra y Silla Macho. El final será con la elección de Campeón de Campeones Hembra y Macho. A las 18.30 será el desfile de premiados y la actuación de Estirpe Salteña.

